Un hombre que se parecĂa a orestes (premio nadal 1968) recrea de una forma totalmente libre el mito clĂĄsico del hombre destinado a vengar la muerte de su padre. la acciĂłn se paraliza despuĂ©s del asesinato de agamenĂłn, sin que la esperada venganza llegue a cumplirse. orestes sabe que debe perpetrarla; pero el tiempo pasa y no ocurre nada. y asĂ resulta que los personajes del mito ya no funcionan en claves de fatalidad y trascendencia sino en los regocijos y amarguras de la vida cotidiana. orestes ya no es el joven atleta admirado por electra, sino un hombre ya adulto que viaja de incĂłgnito. y en todas las aldeas una muchacha le sonrĂe y le hace pensar mĂĄs en la vida que en la muerte... la acciĂłn transcurre en una Ă©poca indefinible en la que lo mĂĄs antiguo coexiste con lo mĂĄs reciente en una proximidad que sĂłlo el sueño hace verosĂmil. un hombre con dos cabezas, un caballo de madera que fecunda la yegua del abad, un patĂ©tico egisto que, obsesionado por la llegada del vengador, se finge caballero andante en busca de aventuras sin lograr por ello superar sus temores...todo esto lo presenta cunqueiro sin prisa, con un cierto regodeo en la frase, con frecuentes toques de humor y abundantes digresiones, dejando siempre suelta su inagotable y gozosa fantasĂa. la novela con la que alvaro cunqueiro obtuvo el premio nadal en 1968, en el centenario de su nacimiento.
